trastornos asociados
A parte de los tics, el Tourette suele venir acompañado de uno o mas trastornos asociados o comorbilidades. Numerosos estudios recientes han demostrado que aproximadamente el 80 % de los pacientes con síndrome de Tourette presentan estas comorbilidades. La presentación clínica del síndrome de Tourette puede entenderse como un espectro continuo, que abarca desde tics leves sin comorbilidades hasta tics graves (incluida la coprolalia) y múltiples comorbilidades. El número de comorbilidades suele aumentar con la gravedad de los tics.
Las comorbilidades más frecuentes son el trastorno obsesivo-compulsivo y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Otras comorbilidades típicas incluyen depresión, trastornos de ansiedad, autolesiones, trastornos del control de los impulsos, arrebatos de ira, trastornos del sueño, dificultades específicas de aprendizaje, trastornos de la conducta y, raramente, trastornos generalizados del desarrollo como los trastornos del espectro autista.
Los estudios sobre la calidad de vida de las personas con síndrome de Tourette han demostrado que los tics generalmente solo se perciben como el problema principal cuando son graves, especialmente los tics vocales fuertes. La mayoría de los pacientes adultos con trastornos asociados, más que los tics en sí, identifican la depresión o el trastorno obsesivo-compulsivo como el problema principal. En los niños, los síntomas del TDAH, además del trastorno obsesivo-compulsivo, suelen ser los que más afectan la calidad de vida. Esto debe tenerse en cuenta al iniciar el tratamiento

